Las islas Cíes acogieron estos días una jornada de entrenamiento de perros guía de la ONCE, que aprovecharon los caminos y pasarelas del archipiélago para continuar con su preparación en un entorno diferente al habitual.
El contacto con nuevos espacios, ruidos, superficies y la presencia de visitantes permite a los animales familiarizarse con situaciones diversas y aprender a reaccionar con calma y seguridad. El entrenamiento no se limita a las habilidades técnicas: también se trabajan la confianza, la concentración y la capacidad de adaptación.
La sesión despertó la curiosidad de las personas visitantes, que pudieron conocer de cerca el proceso de formación de estos animales antes de que comiencen a acompañar a personas con discapacidad visual y contribuyan a su autonomía en el día a día.