Las islas

Hábitats insulares

Las islas en el Océano Atlántico (extendidas a través de las regiones biogeográficas Atlántica y Macaronésica) han sido identificadas como una de las áreas con mayor biodiversidad en el continente europeo, gracias a la combinación de condiciones climáticas, dinámicas edáficas y costeras, por lo que albergan una diversidad muy alta de tipos de hábitat y especies incluidas en las DC 92/43/CEE y 2009/147/CE, muchas de las cuales se consideran prioritarias para la conservación. Estos ecosistemas insulares generalmente presentan problemas ambientales comunes, que actualmente se ven agravados por el cambio global (EPA 2017), lo que motiva que se encuentren extremadamente amenazados y, en consecuencia, los hábitats presentes en ellos.

El carácter eminentemente costero de los espacios en los que actuará LIFE INSULAR, motiva que los grupo de hábitats más numerosos sean los tipos de Hábitats costeros y vegetación halofítica juntamente con los hábitats del grupo de las Dunas marítimas y Continentales. A su vez, en algunos de los espacios LIFE INSULAR, los matorrales, adquieren una gran importancia territorial. Finalmente, los espacios albergan diferentes tipos de hábitats incluidos en los grupos de hábitats de herbazales, medios rocosos y bosques, con una representación territorial más escasa.

 

 

El límite interno de la zona litoral se corresponde con el espacio costero, un margen que constituye la interfase entre los medios marítimo y terrestre, en la cual los procesos ecológicos y los usos de cada uno de los mismos afectan directamente al otro. Funcionalmente se considera como una amplia e irregular ecotonía con una gran intensidad en los procesos de síntesis, degradación e intercambio de materia y energía.

Este espacio costero está sujeto a una vigorosa y continua dinámica tanto en su configuración como en su delimitación. En relación a esta dinámica costera se establecen dos unidades, una costa rocosa, con clara dominancia de las formas verticales y en contraposición a esta, encontramos las costas arenosas y llanuras mareales. Los procesos energéticos dominantes en estos medios condicionan los tipos de hábitats y comunidades bióticas presentes en los mismos.

Desde una perspectiva ecológica entre el ecosistema marino y el terrestre, se establece una sucesión de medios y tipos de hábitats que presentan una gran diversidad y complejidad ambiental.

Dentro do grupo de hábitats “Hábitats costeros y vegetación halofítica”, el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE establece seis subgrupos: 11. Aguas marinas y medios mareales, 12. Cantiles marítimos y playas de bancos de guijarros, 13. Marismas y pastizales salinos atlánticos y continentales, 14. Marismas y pastizales salinos mediterráneos y termoatlánticos, 15. Estepas continentales halófilas y gipsófilas y 16. Archipiélagos, costas y superficies emergidas del Báltico boreal. Los cuatro primeros grupos se encuentran representados en los archipiélagos en los que actúa LIFE INSULAR, estando representados unen total de 19 tipos de hábitats, de entre los cuales uno es prioritario (1150* Lagunas costeras).

La gran extensión del litoral europeo y su exposición a los vientos dominantes de componente oeste favorecen la formación de complejos dunares de morfología y extensión mui variables. En épocas recientes, se intensificaron los procesos eliminación o modificación ambiental grave de estos medios hasta el punto de que gran parte de estos desaparecieron, o presentan un alto grado de alteración, principalmente en las áreas de mayor atractivo turístico. Este fenómeno es común a los espacios insulares incluidos en el proyecto LIFE INSULAR.

Consciente de toda esta problemática, el Anexo I de la Directiva 92/43/CEE incluye un apartado específico dedicado a los complejos dunares litorales e interiores. Dentro de los espacios LIFE INSULAR, se encuentran una amplia representación de hábitats durares litorales, estando incluidos los más numerosos y representativos territorialmente en el grupo 21 Dunas marítimas de las costas atlánticas, del mar del Norte y del Báltico, con una gran homogeneidad en cuanto a la presencia de este grupo de hábitats, excepto en las localidades irlandesas en las que se encuentra presente el hábitat 2170 Dunas con Salix repens spp. argentea (Salicion arenariae), ausente en las restantes áreas del proyecto. Entre el grupo de hábitats dunares presentes en los espacios seleccionados, encontramos dos hábitats prioritarios el 2130* Dunas costeras fijas con vegetación herbácea (dunas grises) y el hábitat 2150* Dunas fijas descalcificadas Calluno Ulicetea, siendo el hábitat 1130* uno de los hábitats objetivo del proyecto LIFE INSULAR.

Os ecosistemas dunares del tipo 2130* contactan, siguiendo un eje horizontal, con los hábitats de acantilado del tipo 1230 en las islas de la Región Atlántica y 1250 en la Región Macaronésica. Al tiempo que catenalmente en vertical, contactan con diferentes tipos de matorrales costeros que a su vez también se encuentran en contacto con los hábitats de acantilado. Entre los grupos de hábitats de matorral, destaca la amplia representación del hábitat 4030, otro de los hábitats objetivo del proyecto.

Entre los grupos de hábitats de acantilado y matorrales, se incluyen a su vez, importantes representaciones de hábitats rocosos que incluyen de roquedos silíceos del tipo 8230, cuevas no explotadas por el turismo (8310) o cuevas marinas (8330).

En el conjunto de los espacios LIFE INSULAR, es destacable, por tanto, la variedad, el contacto y la continuidad que se establece entre los distintos grupos de hábitats marinos y costeros, que en el conjunto de las ZECs. Estos espacios albergan representaciones de una gran parte de los tipos identificados en las Regiones Bioxeográficas Atlántica europea y Macaronésica, jugando un importante papel desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad y el patrimonio natural, dado que estos ecosistemas presentan una elevada fragilidad y vulnerabilidad ante las amenazas identificadas en el proyecto LIFE INSULAR.

Entre los hábitats insulares más amenazados se encuentran los ecosistemas dunares (2130*) y sus hábitats de contacto (4030), razón por la cual LIFE INSULAR implementarán acciones concretas de conservación en ocho ZEC Natura 2000 de cinco islas del Océano Atlántico repartidas entre las regiones biogeográficas Atlántica y Macaronésica, mitigando las cuatro principales amenazas identificadas para los hábitats 2130* y 4030.

La información más actualizada y precisa de la presencia y superficie ocupada por los tipos 2130* y 4030 en los espacios Natura 2000 de LIFE INSULAR proviene de sus respectivos Formularios Normalizados de Datos (SDF). La información relativa a su estado de conservación y principales presiones y amenazas, han sido consultadas en el último informe disponible de evaluación al amparo del artículo 17 de la DC 92/43/CEE, correspondiente al período 2013-2018.

 

 

Hábitat 2130* Dunas costeras fijas con vegetación herbácea (dunas grises)

El tipo prioritario 2130* es un hábitat representativo a nivel de presencia y reparto superficial en todos los espacios Natura 2000 de LIFE INSULAR, tanto en aquellos incluidos en la región biogeográfica atlántica como en la macaronésica, ya que está presente en todos sus respectivos SDF y ocupa superficies significativas en los mismos. Todas las ZEC de LIFE INSULAR recibirán acciones concretas de conservación sobre el 2130*, que ocupa un total de 1.163,1 ha dentro de las ZEC del proyecto, lo que representa el 3,5% de su ámbito territorial total, algo más de 35.400 ha, si bien dentro de los ámbitos insulares (Cíes, Ons, Sálvora, La Graciosa, Eire) elegidos en las ZEC de LIFE INSULAR, el hábitat 2130*ocupa 703,5 ha, lo cual representa el 6,8% de los territorios insulares en las ZEC.

El estado de conservación del tipo de hábitat prioritario 2130* para la región biogeográfica atlántica es desfavorable-malo de acuerdo a su área de ocupación, estructura, funcionalidad y perspectivas futuras del mismo. Esta tendencia negativa también ha sido detectada en España e Irlanda (estados miembros involucrados en LIFE INSULAR), así como de forma general en el resto de Estados miembros de la región atlántica, y de forma específica en los archipiélagos objeto del proyecto (ver Formulario B2d), viéndose agravada por el carácter insular de los territorios en cuestión, habida cuenta de la influencia que los efectos del cambio climático global posee sobre los mismos, de forma que el proyecto ponga en marcha una estrategia trasnacional de gestión sostenible para mitigar y corregir los efectos negativos, y evitar la expansión de algunas de las amenazas detectadas a otras ZEC. Entre las principales amenazas identificadas en la región biogeográfica atlántica española e irlandesa, LIFE INSULAR actuará sobre las repoblaciones forestales, la presencia de EEI, los efectos causados por presiones antropogénicas, y los efectos del cambio climático global que potencia a los anteriores.

El estado de conservación del tipo de hábitat prioritario 2130* se considera desfavorable-inadecuado en la región biogeográfica macaronésica, si bien en la evaluación del estado Español (referente al archipiélago de Canarias) los datos nacionales consideran que el estado de conservación del 2130* es favorable, ya que se estima que se mantienen todos los parámetros que lo definen. A pesar de esta valoración positiva, diversos trabajos han puesto de manifiesto una serie de presiones y amenazas (EEI, presiones antropogénicas) que causan una afección significativa de forma específica sobre el tipo 2130* en La Graciosa, y que por tanto justifican la necesidad de actuar para mejorar su estado de conservación, y por tanto de la implementación de las medidas de LIFE INSULAR.

El impacto del proyecto será muy relevante, puesto que actúa de forma urgente en los territorios insulares donde resulta necesario para contribuir a mitigar o frenar los efectos de las presiones detectadas sobre el hábitat prioritario 2130*, y por otra parte sirviendo como método de actuación temprana ante una serie de impactos negativos que no es posible registrar en los SDF.

Por todo lo anterior, el hábitat prioritario 2130* constituye el principal tipo de hábitat objetivo de LIFE INSULAR, puesto que este proyecto plantea acciones concretas de conservación sobre el tipo 2130* para la mejora de su estado de conservación en un total de 152,6 ha (descontando áreas de solape) en islas del Océano Atlántico que se ubican en 8 ZEC Natura, distribuidas en las regiones biogeográficas Atlántica y Macaronésica. De este modo, el proyecto plantea:

- Aumento de 32 ha de la superficie ocupada por el tipo 2130*, lo que supone un incremento del 5,2% en los territorios insulares de las ZEC donde se ejecutan estas acciones.

- Mejora de las perspectivas futuras de 133,6 ha del hábitat 2130* en todos los territorios insulares del proyecto, mediante las acciones que ejecutan medidas contra las presiones antropogénicas, lo que supone una mejora del 19,0 % del hábitat 2130* en el conjunto de islas del proyecto.

 

 

Hábitat 4030 Brezales secos europeos

El tipo 4030 es un hábitat de interés comunitario que constituye el contacto con el 2130* en los espacios Natura 2000 insulares atlánticos de Galicia (España). Dentro de LIFE INSULAR, este hábitat será objeto de acciones de conservación en dos ZEC donde ocupa una superficie de 499,8 ha, es decir, el 4,9%, si bien dentro de los ámbitos insulares de ambas ZEC (Cíes, Sálvora) la superficie ocupada por el 4030 es de 275,2 ha, lo que representa el 42,3% de los mismos.

El estado de conservación actual del tipo de hábitat 4030 para la región biogeográfica atlántica es desfavorable-malo de acuerdo a estructura, funciones y perspectivas futuras, tendencia negativa también detectada en la región atlántica española, y generalizada al resto de Estados miembros atlánticos. Entre sus principales amenazas se encuentran las repoblaciones forestales, la presencia de EEI y los efectos causados por presiones antropogénicas, todas ellas con grado medio. La tendencia negativa causada por estas presiones y amenazas han sido identificadas en los archipiélagos objeto del proyecto, viéndose agravadas por el carácter insular de los territorios en cuestión, habida cuenta de la influencia que los efectos del cambio climático global posee sobre los mismos, de forma que el proyecto ponga en marcha una estrategia integral de gestión sostenible para mitigar y corregir los efectos negativos, y evitar la expansión de algunas de las mismas a otras ZEC.

El impacto del proyecto será muy relevante, puesto que actúa de forma urgente en los territorios insulares donde resulta necesario para contribuir a mitigar o frenar los efectos de las presiones detectadas sobre el tipo 4030, y por otra parte sirviendo como método de actuación temprana ante una serie de impactos negativos que no es posible registrar en los SDF.

Debido a lo anterior, LIFE INSULAR plantea acciones concretas de conservación sobre el hábitat 4030 para mitigar los principales efectos de las amenazas y presiones detectadas, de cara a la mejora de su estado de conservación en un total de 117,0 ha en los archipiélagos de Cíes y Sálvora. De este modo, el proyecto plantea:

- Aumento de 22 ha (11,6%) de la superficie ocupada por el tipo 4030 en las islas Cíes.

- Mejora de la estructura y funcionalidad de 95 ha del hábitat 4030, lo que supone una mejora del 34,5%.

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