Las islas

Islas del Océano Atlántico

Las islas del océano Atlántico (esparcidas por las regiones biogeográficas atlánticas y macaronésicas) fueron identificadas como una de las áreas con mayor biodiversidad de la UE. Gracias a la combinación de condiciones climáticas, dinámicas edáficas y costeras, albergan una muy alta diversidad de tipos de hábitat y especies incluidas en las Directivas 92/43/CEE y 2009/147/CE, muchas de las cuales están consideradas para su conservación prioritaria. Estos ecosistemas insulares presentan generalmente problemas ambientales compartidos, por lo que están extremadamente amenazados y, en consecuencia, los hábitats presentes en ellos, que forman complejos mosaicos que presentan patrones conjuntos de fragmentación y vulnerabilidad, hoy en día agravados por el cambio global.

Se reconoció que los hábitats más amenazados de las islas del océano Atlántico son los ecosistemas dunares. Así, LIFE INSULAR es un proyecto que tiene como objetivo un estado de conservación favorable del hábitat hizo de dunas grises (2130*) y de su hábitat de contacto (4030) en las islas del océano Atlántico, desparramados por las regiones biogeográficas atlánticas y macaronésicas. El proyecto tiene un alcance trasnacional, por lo que se seleccionaron 8 ZEC Natura 2000 españoles e irlandeses para desarrollar acciones de conservación, abordando problemas comunes de conservación y amenazas para aumentar la superficie y mejorar la estructura y las perspectivas futuras de los hábitats insulares objetivos en 5 islas diferentes de ambos Estados miembros:

- región Atlántica española: Islas Cíes, Isla de Ons, Isla de Sálvora.

-región Atlántica irlandesa: Isla de Éire.

- región Macaronesica española: Isla de La Graciosa.

El proyecto se centra en las cuatro principales amenazas (T) que se identificaron para los hábitats insulares objetivo (2130*, 4030) en las Evaluaciones Biogeográficas de la UE 2013-2018 segundo el artículo 17 de la Directiva Hábitats (códigos de amenazas entre corchetes [ ]), causando un estado de conservación (EC) desfavorable para ellos. Las amenazas dirigidas están alineadas con las identificadas en el “Informe 2130* Natura 2000” y el “Folleto Natura 2000 Atlántico”, ambos editados por la Dirección General de Medio Ambiente de la CE, así como con los planes de gestión de ZEC:

T1 Plantaciones forestales senescentes e invasión de árboles [B01, B02, B03]. Las plantaciones forestales comerciales se realizaron con anterioridad a la implantación de la Directiva 92/43/CEE, desde los años 30 hasta los 70 sobre los hábitats insulares atlánticos (2130*, 4030), provocando una reducción de su superficie ocupada. Al final, estas plantaciones nunca fueron consideradas para la silvicultura, por lo que actualmente son formaciones senescentes de poca naturalidad (árboles muy viejos y altas que llegan a caer, bajos niveles de diversidad vegetal natural, efectos alelopáticos) muy difíciles y costosas de eliminar. Hoy en día ocupan 111,1 ha en las ZEC españolas (54% de los hábitats objetivo) y 253,57 ha en las ZEC irlandesas (27% de los sistemas dunares), en un terreno que de otro modo debería estar ocupado por hábitats naturales. Como estas plantaciones empleaban especies exóticas de crecimiento rápido y de alto potencial invasor (Eucalyptus spp., Pinus spp., Acacia spp.), también son problemáticas porque proporcionan una fuente de árboles invasores en los hábitats adyacentes, afectando negativamente su estructura en un 4% , por lo que constituyen un alto riesgo para el estado de conservación del entorno.

T2 Especies exóticas invasoras [EEI) (I02]. La situación de las islas atlánticas españolas es crítica en el que respeta a las EEI, y son necesarias medidas urgentes. Los estudios documentales muestran que el 100% de las áreas de hábitats insulares atlánticos objetivo están gravemente afectadas por su estructura y funcionalidad por las EEI, ya que estas representan entre lo 10% y el 26% de la diversidad vegetal total y multiplican entre 4 y 24 veces el número de especies protegidas. Las encuestas realizadas muestran que el 100% de las áreas insulares 2130* de Macaronésia también están muy afectadas por las EEI, ya que representan el 7% de la diversidad vegetal total y dos veces el número de especies vegetales protegidas. Las principales EEI identificadas son: Arctotheca calendula, Carpobrotus edulis, Zantedeschia aethiopica, Agave spp., Nicotiana spp., Yucca gloriosa, entre muchos otros.

T3 Efectos de las actividades recreativas/turísticas [Y01, F07]. Durante la década de 1980 y principios de los 90, el auge del turismo en los sistemas insulares generó un tránsito incontrolado de visitantes por los ecosistemas dunares del proyecto, causando un impacto en la estructura, funcionalidad y perspectivas futuras del hábitat 2130*. Esta pérdida aún es evidente, y se estimó en un 5% en los ecosistemas dunares situados en los ZECs del proyecto.

T4 Cambio climático [N04]. Se espera que el impacto del cambio global sea alto, ya que los hábitats insulares están en mayor riesgo que el resto de los ecosistemas continentales. Según los escenarios futuros, se estima en un 8% de las pérdidas de hábitat, afectando también al estado de conservación de sus especies características. Aunque no se considera una amenaza particular, afecta a las perspectivas futuras de todos los hábitats insulares, potenciando los efectos de todas las amenazas anteriormente mencionadas.

Para luchar contra estas amenazas, LIFE INSULAR apunta hacia un buen estado de conservación favorable de los hábitats insulares en 276,6 ha: 165,6 correspondientes al hábitat 2130* (23,5%) y otras 117,0 ha al hábitat 4030  (42,5%), dentro de 8 ZECs españoles e irlandeses situados en 5 islas del océano Atlántico.

 

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