Más de 15.000 brotes de coniza fueron retirados de las islas Cíes durante las actuaciones de conservación realizadas en el marco de los campos de voluntariado ambiental del Parque Nacional de las Islas Atlánticas. La intervención se centra en una especie foránea que ha encontrado en las islas un territorio favorable para su expansión y que requiere un seguimiento continuado.
El trabajo de los voluntarios consistió principalmente en la retirada manual de las plantas, una actuación especialmente importante antes de que completen su ciclo y liberen nuevas semillas. La coniza tiene una elevada capacidad de colonización y puede reaparecer con facilidad en las zonas en las que ya se ha actuado, por lo que la eliminación inicial debe ir acompañada de revisiones posteriores.
Procedente de América del Norte, el género Conyza está actualmente muy extendido en Galicia. Entre las especies presentes se encuentra Conyza canadensis, capaz de producir numerosas semillas que pueden desplazarse por el viento a considerable distancia. Esta facilidad de dispersión hace que el control de la planta sea una tarea a medio y largo plazo.
En las Cíes, la presencia de especies vegetales introducidas cobra especial relevancia por la singularidad de los ecosistemas insulares. La expansión de la coniza puede incrementar la competencia con la flora propia y modificar las comunidades vegetales que se desarrollaron de manera natural en el archipiélago.
Su retirada se suma a otras actuaciones de control de flora exótica que se vienen desarrollando en el Parque Nacional, entre ellas las dirigidas contra Carpobrotus edulis, Acacia melanoxylon, Eucalyptus globulus, Zantedeschia aethiopica, Arctotheca calendula o Helichrysum petiolare.
Estas intervenciones forman parte de las medidas de conservación de los hábitats de las Islas Atlánticas y de los proyectos Life Insular y Life Global, que buscan reducir la presión de las especies invasoras y favorecer la preservación de los valores naturales del archipiélago.